Eres humana dotada de infinitas, asombrosas y excitantes cualidades, formas de sentir, vivir y soñar…
Pintura: Anton Yakutovich
Vivir a plenitud y construir mundos posibles para ti también es posible, cada etapa en tu vida tiene un sentido profundo que vale la pena descubrir. Es un principio interior de riqueza, paz y alegría que logra conectar esa fuente de poder conexa con el mundo exterior a través de un potencial poco reconocido e invisibilizado por una cultura que en su cotidianidad impone, reprime y limita a través de roles, funciones y estereotipos de género en diferentes ámbitos de la vida.
Desde que naciste te
impusieron roles específicos, no te preguntaron qué papel te gustaría
desempeñar en la vida familiar y en la sociedad, solo fueron asignados sin
importar que dichos roles limitaran y anularan la efectividad placentera de tus
derechos, será que algún día gozaras de verdadera libertad, disfrutaras
libremente tu sexualidad sin censuras, existirán para ti como para ellos las
mismas oportunidades de desarrollo mental e intelectual en el contexto que
habitas, se quitara de ti el barrote que te subyuga al cuidado de los más
vulnerables en la familia, te respetaran aquellos aspectos valiosos que para ti
son importantes, serás bien vista si decides un día No ser ni obediente ni
sumisa, ni cuidadora de un hogar, ni cumplidora de roles impuestos que reducen la
gama de posibilidades intelectuales, amorosas, profesionales y emprendedoras
para ti...
Naciste en un mundo donde
nadie te preguntó, si lo más importante para ti era ser buena madre, buena esposa
y buena mujer a costa de múltiples carencias afectivas, entonces! quien dijo
que te debe importar seguir cumpliendo manifestaciones emocionales tradicionales,
débiles y difíciles, por mantenerte como mujer buena, no será más bien que vale
la pena caminar el sendero del amor propio, amando a quien decidas, viviendo plenamente
tus afectos, haciendo crecer ese amor que llevas dentro de ti y aflora con cada
grito, gemido, mirada, susurro, suspiro, euforia y placer sin límite. No es
necesario la negación y el sacrificio si se quiere caminar hacía el libre
desarrollo de la humanidad, tu
crecimiento personal no tiene implícito la renuncia al ser que eres, es tu
libertad expresada con timidez o con euforia, reflejando la ternura, el dolor,
la pasión o cualquier emoción que brota desde el alma porque es tu esencia de mujer en
múltiples formas y colores que te acerca
a la plenitud y placer de vivir. (Dedicado a aquellas Mujeres invisibles de mi
País).
